lunes, 15 de febrero de 2010

La cuarta fase.



Para que califique una película como tomadura de pelo, ha de superar cuatro fases:

-          La primera fase: un título engañoso. No hay nada más desilusiosante que ir a ver Sexo en Nueva York pensando que veré sexo en Nueva York, y luego encontarrte con una pandi de menopáusicas zorreando en Nueva York. Bueno, sí que hay algo más desilusionante...

-          La segunda fase: que el tráiler sea la película en versión reducida. No hay nada más desilusionante que ir a ver una película porque el tráiler te ha parecido bueno, y luego encontrarte con que la película es una versión extendida del tráiler. Bueno, sí que hay algo más desilusionante...

-          La tercera fase: que el final sea tramposo. No hay nada más desilusionante que ver una película con un  planteamiento que te atrapa, un desarrollo que te entusiasma y ...un desenlace que los guionistas se sacan del culo. Bueno, sí que hay algo más desilusionante...

-     La cuarta fase: ser como La cuarta fase. Sí, esta película es la mayor tomadura de pelo jamás contada. He dicho.


La cosa empieza con un aviso intrigante. Se nos dice que "lo que vamos a ver es un falso documental que combina grabaciones reales con partes dramatizadas, pero que la historia en sí es completamente real y blablabla". No pude procesar el mensaje en su totalidad  porque me despisté al ver que quien estaba en pantalla pronunciando el discurso era ella…







Es modelo. Es actriz... ¡como la hermana de Jesulín de Ubrique!



¿Dónde están las 3D cuando realmente se necesitan? Indignaciones propias de pajillero adolescente al margen, lo realmente importante es lo que se cuenta a continuación. La Jovovich nos explica que interpreta a una doctora que hace diez años vivió experiencias paranormales y que lo que estábamos a punto de ver era una recreación fiel que combinaba documentos reales con partes dramatizadas. No, no eran los extras del DVD: el presunto objetivo de este speech inicial era el de remarcar que todo era un documental casi-real.


¿Y qué es lo le pasaba a la Doctora para dedicarle una película? Como si se necesitara mucho... En este caso, la señora había vivido recientemente una experiencia traumática (la muerte de su marido) y , aún así, seguía ejerciendo su profesión a lo loco. Ya de buenas a primeras se intuye que es una  psicóloga desequilibrada (valga la redundancia) , que se pasaba el día haciendo terapia a un conjunto de pueblerinos casi tan desequilibrados como ella. En las sesiones, estos explicaban a la doctora cosas que no se habían atrevido a explicar antes... No, que follaban con cabras y otros animales de granja, no: eso ya está asumido por todos...

Lo que explicaban era que habían visto unas misteriosas luces y una misteriosa lechuza que se posaba de manera misteriosa en sus no-misteriosas ventanas. Y eso no era lo más misterioso... ¡también se quedaban contemplándoles mientras dormían!


 
"Soy un extraterrestre". Aún habrá gente que diga que en Hollywood ya no quedan ideas...  



Al margen de lo de las luminarias y del ave voyeur, todos despertaban con un malestar general, habiendo dormido poco y con golpes por todo el cuerpo. A esto le encuentro explicación. Suele pasar a los que duermen en pareja, que uno de los dos ronca. Entonces, el que no ronca, se dedica a dar golpes a su compañero de cama esperando (en vano) que se calle. Esto no es misterioso.






"¡Joder! ¡Que me has despertado estando en la fase REM!"



La doctora se nota que no es funcionaria, porque se toma en serio su trabajo y le dedica hasta horas extra. Se implica tanto que se lo toma como algo personal, porque piensa que la muerte de su marido ha tenido algo que ver con lo que sus pacientes explicaban. Y ahí es donde empiezan a desfilar todos los personajes típicos:

-          El Sheriff: es el típico agente de la ley que se niega a admitir que en su pueblo pasan cosas extrañas. No da importancia a las muertes que se suceden una tras otra, tilda de absurdas las teorías sobre abducciones, encierra a la doctora porque cree que está loca… mil veces visto.

-          El amigo escéptico de la protagonista: un compañero de trabajo que es compañero de toda la vida de la doctora, pero que cree que está demasiada comprometida con su trabajo, que lo de la muerte de su marido le ha afectado, que necesita un descanso y abandonar el caso… mil veces visto.

-          Los hijos raros de la protagonista: el niño mayor es un adolescente con criterio (raro, ¿verdad?)  y la niña pequeña se hace la ciega… mil veces visto. Bueno, por la niña, no; que por algo es invidente.


Pues mira que casualidad que la niña ciega se pierde. ¿Por qué cómo se volvió ciega de la noche a la mañana su madre no cayó en que tenía que ir a buscarla al colegio y la pequeña no supo volver? Pues no, se pierde porque la abducieron. Bueno, se supone: porque no vemos NI UNA PUTA NAVE  en toda la película. Y diré más: no vemos NI UN PUTO EXTRATERRESTRE en toda la película... siempre y cuando no aceptemos "lechuza" como ser de otro planeta.

Manda cojones. Y cuando ya pensábamos que no nos podían estafar más (se deja entrever que a la psicóloga se le había  ido la cabeza, y que todo podría haber sido una paranoia post-traumática), hacen el más difícil todavía: sale el director de la película  y también ella…




"¿Los críticos destructivos? A mí Plim. Y luego... ¡Bang!"      
...para poner el epílogo. La puntilla. El director, repito, como si estuviera comentando la versión de DVD, aparece diciendo que “la verdadera Doctora no quiso aparecer en la película, así que tuvimos que elegir una actriz para que interpretara a la doctora en lo que se suponía que eran las grabaciones reales y a Milla para que interpretara a la doctora en las dramatizaciones”. Toma ya. Dos actrices haciendo el mismo papel en la misma película. Supongo que el director de cásting no supo por quien decantarse...      
 "Joder, la fea es mucho más creíble... ¡pero es fea! Y la tía buena es menos expresiva que una mierda... ¡pero está buena! Que no cunda el pánico, cogemos a las dos: la buenorra que dé la cara y a la otra la pixelamos disimuladamente".        
Y Olé. Todo lo que dijeron al principio, lo de “hemos cogido unas grabaciones de un caso real y las hemos completado con una dramatización de lo que sucedió realmente”… PUES ES MENTIRA. Te la meten doblada al principio y se quedan tan a gusto. Lo que tendrían que hacer es disculparse por haberme tangado unos euros... ¡Que no! ¡Que he visto vuestra película por Internet sin pagar ni un jodido céntimo! ¿Quién te la ha metido doblada ahora, Jovovich? ¿Quién te la ha metido hasta el fondo? Perdón, me he excitado un poco (en los dos sentidos de la palabra).     
Eso sí, de lo que sí puede presumir el equipo de La Cuarta fase  es de haber creado un nuevo género cinematográfico: el falso falso documental. ¡Ah, no! Que en eso ya fuimos pioneros los de aquí, con esos increíbles (literalmente) documentales protagonizados por nuestro amigo y vecino…¡Franco!      
"¿Os parece increíble? Pues también he cazado un fauno  y dos ewoks".    

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